Comprender las complejidades del etiquetado de alimentos, especialmente en lo que respecta a las declaraciones de alérgenos, es fundamental tanto para los fabricantes como para los consumidores. Garantizar que los consumidores estén bien informados sobre los posibles alérgenos en los productos no es solo una buena práctica, sino un requisito reglamentario.
Este artículo tiene como objetivo proporcionar una guía completa sobre los requisitos de la declaración de alérgenos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), ayudándole a comprender los matices del etiquetado, las exenciones de responsabilidad y todo lo demás. Con información de recursos fiables, profundizaremos en las directrices establecidas por la FDA y la importancia de un etiquetado claro de los alérgenos para la seguridad del consumidor.
Resumen
- Es fundamental comprender el etiquetado de alimentos para las declaraciones de alérgenos.
- Un etiquetado claro de los alérgenos es un requisito reglamentario para la seguridad del consumidor.
- La FALCPA exige un etiquetado claro de los alérgenos en los productos alimenticios envasados.
- Dos opciones principales para la declaración de alérgenos:
- Directamente en la lista de ingredientes.
- Declaración “Contiene” separada.
- Nueve alérgenos principales que hay que tener en cuenta, incluido el sésamo, que se ha añadido recientemente.
- Cada alérgeno tiene varios sinónimos, especies y tipos.
- La elaboración de una etiqueta de alérgenos que cumpla con la normativa garantiza la seguridad del consumidor.
- Los pasos para crear una etiqueta que cumpla con la normativa incluyen la identificación de los alérgenos, la elección de un método de etiquetado, la garantía de la visibilidad y la búsqueda de asesoramiento experto.
- Abordar los alimentos que no figuran en la FALCPA pero que pueden causar reacciones.
- Las opciones para otros alimentos incluyen el etiquetado voluntario de alérgenos, las declaraciones “Puede contener” y la educación del consumidor.
- La declaración “Puede contener…” advierte de una posible contaminación cruzada.
- Los consumidores siempre deben revisar las etiquetas debido a los posibles cambios en los ingredientes o en los métodos de producción.
La FALCPA y sus requisitos
La Ley de Etiquetado de Alérgenos Alimentarios y Protección al Consumidor (FALCPA) es una ley fundamental que ha establecido requisitos específicos para los fabricantes de alimentos en lo que respecta al etiquetado de alérgenos. Exige que los productos alimenticios envasados indiquen claramente la presencia de cualquier alérgeno alimentario primario en el envase del producto en términos sencillos.
Con la reciente inclusión del sésamo en 2021 realizada por la Ley de Seguridad Alimentaria, Tratamiento, Educación e Investigación de Alergias (FASTER), ahora hay nueve alérgenos principales que los fabricantes deben tener especialmente en cuenta. Cada uno de estos alérgenos puede tener varios sinónimos, especies y tipos, lo que hace que el etiquetado preciso sea aún más crucial.
Para cumplir con la FALCPA, los fabricantes tienen dos opciones principales:
- Lista de ingredientes: Mencione claramente el alérgeno específico en la lista de ingredientes. Por ejemplo, si un producto contiene leche de almendras, la lista de ingredientes debe indicar explícitamente “almendra” como ingrediente.
- Declaración de contiene: Alternativamente, después de la lista de ingredientes, los fabricantes pueden usar una declaración de “contiene” para enumerar los alérgenos presentes. Por ejemplo, “Contiene: Almendras”.
Al adherirse a una de estas opciones, los fabricantes garantizan la transparencia y la seguridad de los consumidores que pueden tener reacciones alérgicas.
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Los “9 grandes” alérgenos

Leche
Sinónimos: Lácteos, mantequilla, queso, crema, lactosa, suero de leche, cuajada, caseína
Especies y tipos: Leche de vaca, leche de cabra, leche de oveja, leche de búfala
Huevo
Sinónimos: Albúmina, globulina, lecitina, livetina, lisozima, vitelina, yema
Especies y tipos: Huevos de gallina, huevos de pato, huevos de codorniz, huevos de ganso
Cacahuetes
Sinónimos: Cacahuetes, nueces de mono, goobers.
Especies: Arachis hypogaea.
Tipos: Runner, Virginia, Spanish, Valencia.
Frutos secos
Sinónimos: Almendras, anacardos, nueces, avellanas, nueces pecanas, pistachos y más.
Especies: Varias, dependiendo del fruto seco específico.
Tipos: Por ejemplo, para las almendras: Nonpareil, Carmel, Butte y Padre. Cada tipo de fruto seco tendrá sus propias subvariedades.
Trigo
Sinónimos: Salvado, pan, cereal, durum, emmer, sémola, espelta, harina.
Especies: Triticum.
Tipos: Duro rojo, blando rojo de invierno, blanco duro, blanco blando.
Pescado
Sinónimos: Específico del tipo de pescado, por ejemplo, anchoa, lubina, bagre, salmón, atún, caballa, etc.
Especies: Varias, dependiendo del pescado específico (variedades de agua dulce y salada).
Tipos: Por ejemplo, para el salmón: Chinook, Coho, Sockeye, Atlántico, Rosa.
Mariscos crustáceos
Sinónimos: Cangrejo, langosta, camarón, gambas, cangrejo de río
Especies: Varias, dependiendo del crustáceo específico y la región.
Tipos: Por ejemplo, para el camarón: rosa, tigre, blanco, marrón.
Soja
Sinónimos: Soja, soja, edamame, miso, tempeh, tofu.
Especies: Glycine max.
Tipos: Soja negra, verde (edamame), amarilla y más.
Sésamo
Sinónimos: Benne, Gingelly, Til.
Especies: Sesamum indicum.
Tipos: Blanco, negro, marrón.
Cada uno de estos alérgenos tiene sus propias características únicas y se puede encontrar en varios productos alimenticios. Es esencial que los fabricantes sean conscientes de estos detalles para garantizar un etiquetado preciso y que los consumidores reconozcan estos términos al revisar los ingredientes del producto. El etiquetado adecuado de los alimentos no se trata solo de cumplir con la normativa, sino de garantizar la seguridad y el bienestar de los consumidores.
Creación de una etiqueta de alérgenos que cumpla con la normativa paso a paso
La elaboración de una etiqueta de alérgenos que cumpla con la normativa no se trata solo de adherirse a las regulaciones, sino de garantizar la seguridad de los consumidores. Aquí tiene una guía paso a paso para ayudarle a navegar por el proceso y asegurarse de que sus etiquetas cumplen con los requisitos de la FALCPA:
- Identifique los ingredientes alergénicos: Comience enumerando todos los ingredientes de su producto. Identifique cuáles son alérgenos o derivados de fuentes alergénicas.
- Elija un método de etiquetado: Como se ha mencionado anteriormente, para cumplir con la FALCPA, tiene dos métodos principales para indicar los alérgenos:
- Directamente en la lista de ingredientes: Puede especificar el alérgeno justo después del nombre del ingrediente, usando paréntesis. Por ejemplo: Mantequilla de cacahuete (cacahuetes), caseína (leche) o especia (sésamo).
- Declaración “Contiene” separada: Alternativamente, puede usar una declaración “Contiene” distinta después de la lista de ingredientes. Por ejemplo: Contiene cacahuetes, leche y sésamo.
- Asegúrese de la visibilidad: La información sobre alérgenos debe ser fácilmente visible, utilizando un tamaño y estilo de fuente que destaque del resto de la etiqueta.
- Revise los sinónimos: Algunos alérgenos pueden tener otros nombres o sinónimos. Asegúrese de que está utilizando el nombre más reconocible para mayor claridad.
- Actualice regularmente: Si hay cambios en la formulación de su producto o si la FDA reconoce nuevos alérgenos, actualice sus etiquetas de inmediato.
- Eduque a su equipo: Asegúrese de que todos los involucrados en el proceso de formulación y etiquetado del producto conozcan los requisitos de etiquetado de alérgenos.
- Busque asesoramiento experto: En caso de duda, consulte con expertos o asesores legales para asegurarse de que sus etiquetas cumplen con la normativa. Empresas como Food Label Maker tienen una variedad de expertos en nutrición que pueden ayudarle a identificar cualquier alérgeno presente en su producto alimenticio o lista de ingredientes.
Utilice su propia lista de verificación para asegurarse de que ha seguido todos los pasos necesarios para crear una etiqueta nutricional que cumpla con la normativa. Haga clic aquí para acceder a este recurso.
Qué hacer con otros alimentos que pueden causar reacción
Si bien la FALCPA se centra en los alérgenos primarios responsables de la mayoría de las reacciones alérgicas, existen innumerables otros alimentos e ingredientes que podrían causar reacciones adversas en algunas personas. Esto es lo que puede hacer:
- Etiquetado voluntario de alérgenos: Incluso si un ingrediente no es uno de los alérgenos primarios identificados por la FALCPA, aún puede optar por resaltarlo en su etiqueta si cree que es relevante para sus consumidores.
- Declaraciones “Puede contener”: Si existe la posibilidad de contaminación cruzada en su proceso de producción, considere usar declaraciones como “Puede contener trazas de [alérgeno]” para informar a los consumidores.
- Eduque a los consumidores: Utilice el sitio web de su producto u otros materiales de marketing para proporcionar información más detallada sobre los alérgenos y su proceso de fabricación.
- Manténgase actualizado: Continuamente están surgiendo nuevas investigaciones sobre alergias alimentarias. Manténgase informado sobre los últimos hallazgos para asegurarse de que está proporcionando la información más precisa a sus consumidores.
- Canales de retroalimentación: Permita que los consumidores se pongan en contacto con sus inquietudes o reacciones. Esta retroalimentación puede ser invaluable para identificar problemas potenciales y mejorar sus prácticas de etiquetado.
Etiquetado preventivo: la declaración “Puede contener…”
El etiquetado preventivo, a menudo reconocido por la familiar declaración “Puede contener…”, sirve como una advertencia a los consumidores sobre la posible presencia de ingredientes alergénicos debido a la contaminación cruzada. Si bien estas etiquetas son voluntarias, desempeñan un papel crucial al informar a los consumidores sobre los riesgos potenciales, especialmente aquellos con alergias graves.
La declaración “Puede contener…” no se trata de la inclusión deliberada de un ingrediente, sino más bien de la inclusión involuntaria debido a equipos, líneas de producción o prácticas de manipulación compartidos. Por ejemplo, un producto elaborado en el mismo equipo que un producto que contiene cacahuetes podría tener una etiqueta de “Puede contener cacahuetes”, incluso si los cacahuetes no son un ingrediente intencional.
Sin embargo, es esencial utilizar esta declaración de manera responsable. El uso excesivo de etiquetas preventivas puede diluir su significado y limitar potencialmente las opciones disponibles para las personas alérgicas. Es crucial basar estas advertencias en un riesgo genuino de contaminación cruzada, respaldado por evaluaciones de riesgo exhaustivas.
Ejemplos de etiquetado adecuado de alérgenos


Comprender el etiquetado de alérgenos es una cosa, pero visualizarlo puede proporcionar claridad. Aquí hay algunos ejemplos de etiquetado adecuado de alérgenos:
- Ingredientes en negrita en la lista: La lista de ingredientes de un producto puede tener alérgenos en negrita para que destaquen. Por ejemplo, “Ingredientes: Agua, Cacahuetes, Sal, Azúcar”.
- Información entre paréntesis: Después de un ingrediente, se menciona su fuente alergénica entre paréntesis. Ejemplo: “Ingredientes: Enzima (de la leche), Sabores naturales”.
- Declaración ‘Contiene’ separada: Al final de la lista de ingredientes, una declaración clara ‘Contiene’ destaca los alérgenos. Ejemplo: “Contiene: Trigo, Huevo y Soja”.
- Iconos o símbolos: Algunas etiquetas usan iconos o símbolos, como una pequeña imagen de un cacahuete o un cartón de leche, junto a la lista de ingredientes para representar visualmente los alérgenos presentes.
- Etiquetado preventivo: Debajo de la lista de ingredientes, una declaración “Puede contener…” advierte de una posible contaminación cruzada. Ejemplo: “Puede contener trazas de frutos secos”.
Al buscar productos, los consumidores siempre deben revisar la etiqueta, incluso si han comprado el artículo antes. Los fabricantes pueden cambiar los ingredientes o los métodos de producción, lo que podría alterar la información sobre alérgenos. Por lo tanto, el etiquetado adecuado de los alérgenos, combinado con la vigilancia del consumidor, garantiza la seguridad y la confianza en las elecciones alimentarias.